Escribo…
Escribo para dar salida a lo que siento, para plasmar con palabras todo aquello que me ha sucedido, para fijarla en un soporte la memoria antes de perderla definitivamente, antes de que la nieve del tiempo lo borre todo.
Escribo porque no creo que tenga razón muchas veces, porque soy incapaz de aprehender toda la realidad y porqué en fondo sé que me equivoco. En el fondo, deseo que mis palabras sean puestas en tela de juicio, criticadas y así contrastar mi visión con la de los otros.
Escribo porque tengo dudas y a veces la luz de los demás aclara las propias incertidumbres. También lo hago para aprender a expresarme mejor, para plantearme dudas, para tratar de asomarme al abismo de mi propia individualidad y tratar de mirar más lejos.
Y a veces sólo escribo para justificar porqué escribo…