Alucinada en plan Sor Ángela de la Cruz.
Este fin de semana he estado en cama pasando unas fiebres por lo que no he podido cumplir para con vosotros. Bueno presento mis excusas y aprovecho para haceros participes de mis alucinaciones.
“Unas manos pequeñitas como manecillas de reloj están en mi sueño, ¿cuando aparecieron? Son manos ladronas que recogen retazos de sentimientos y hacen poemas, poemas preciosos, tomados del sueño. ¡Que manos ladronas de sueño! ¡Cuan hábiles para dar forma a mis más íntimos pensamientos…”
“Las letras del portátil tienen vida propia, no soy capaz de que queden en su sitio, que baile más curioso…”
“En fragor de lo fiebre las ideas se arremolinan…y una total falta de ganas hace que no arrime al ordenador”
“La fiebre lo condiciona todo, siento como si una pelota de gelatina se moviéndose a su antojo dentro de mi cabeza, después de muchos paños fríos y medicinas varía. Es como la marea…sube… baja… ajena a mí volundad”
“Hoy he recurrido a un sinfin de pasillas para poder estar de pie, pero ya pierden su efeto. Buenas noches.”