Queridos y queridas
Espero que el sobrado uso que doy a “querido” y “querida” no haga que esta expresión pierda ni un ápice de su significado. Si la uso tan a menudo no es como una mera nota de cortesía; sino porque os aprecio, a vosotros y a las ideas que vais dejando en esta, mi casa.
Bueno, ya abstrayéndome un poco de mis motivos para usarla en mis respuestas, esta palabra me sigue resultando muy interesante. Puede tener variados significados dependiendo cuando, como o donde se diga.
Siempre tendremos ese “Querido” con el que empezamos cartas a familiares y amigos, siempre más formal qué el hola y menos seco que empezar la carta con un nombre. Si juntamos querido con amigo puede sonar un poco ñoño, muy a lo Encarna Sánchez y su famoso “Querida amiga…”
Es muy útil para esas ocasiones en las que nuestra pareja nos propone algo, a todas luces absurdo e inadmisible. En estás ocasiones decir “Sí, querido…” significa lo justo lo contrarío.
También es muy usado para hablar en términos diplomáticos, anteponiéndolo a cualquier cosa que sepamos que no le va a gustar a nuestra pareja. En este caso puede usarse indistintamente querido y cariño. Por ejemplo: “Querido… ¿Te he dicho que esta noche vienen mis padres a cenar?” o “Cariño, esta noche estoy realmente cansad[morfema de género*]…”
* Hoy en día esta frase ya no pertenece exclusivamente al patrimonio lingüístico de la mujer y es muy común que los hombres también digan que están cansados cuando no les apetece follar.
Con una nota de crispación en la voz o dicho en un tono demasiado zalamero es la mejor forma de comunicarle a nuestra pareja que pare inmediatamente de hacer lo que esta haciendo.
Y cuando nos lo dicen arrastrando cada una de las silabas, eso es muy peligroso. Desde luego hemos hecho algo mal y, ejem, nos han pillado…
No obstante si nos dicen “cariño” arrastrando cada una de las silabas, la cosa cambia… En ese caso… bueno… creo que lo mejor es remitirse a la canción “Lo estás haciendo muy bien” de Semen Up.
Y el último, pero no menos importante, “querido”… él que da tantas alegrías y no es precisamente tu pareja.