Libro de Almohada 5. Durante el quinto mes un…
Durante el quinto mes un antiguo amante, que hacia tiempo no veía, volvió a mostrar interés por mi persona. Si bien fui amable con él no le mostré demasiado interés. Desde aquel encuentro fortuito no dejaba de requerirme, mandándome papelitos a cada rato. Mi actitud sin ser de abierto rechazo era displicente y durante un tiempo hice oídos sordos a sus peticiones.
A comienzos del sexto mes, me requirió le acompañase a solventar unos asuntos que tenía pendientes, para así me distrajese un poco, en aquellos días apenas si salía de mi casa, y para mostrarme su arrepentimiento por haber sido tan pueril antaño.
Así pues el día convenido nos vimos, el encuentro fue sumamente cordial, pero aún así no pude dejar de sentirme mal por lo que había pasado anteriormente. No obstante, me mostré amable en todo punto y dudo que él se diera cuenta de nada.
Nuestro encuentro fue agradable y no negaré que disfrute mucho de su compañía. Pero… ¡Cuan lejanos me parecieron aquellos días en los que era yo quien mostraba mayor interés por su persona…!
Libro de Almohada 4. Listas
Cosas que son siempre hermosas (y poco útiles)
- Las montañas en la lejanía son siempre preciosas. Sus picos nevados y su verde intenso en las partes bajas de bosque nos traen ideas de frescor y libertad.
- La belleza, cuando es completamente ajena a sí misma.
- Un paisaje donde apenas se distinguen las personas.
- Todos los adornos de diseño que se exhiben en tiendas y escaparates.
- Un hombre o una mujer que por un momento nos mira o nos sonríe y embelesados por su belleza no podemos dejar de mirarlos. Para que sean realmente bellos hemos de verles por muy corto tiempo. Una segunda ojeada dejaría al descubierto sus defectos.
- Todas las cosas, que aunque hermosas, son grandes, aparatosas y difíciles de encajar en algún sitio.
- La nieve en las copas de los árboles y en los tejados, que hermosa se ve, pero que poco agrada cuando, por sorpresa, cae encima de nosotros.
- La virtud ajena es bonita vista desde fuera, pero que poco útil es para quien la practica (en la mayoría de las ocasiones).
Cosas que me son hermosas (y son útiles)
- Un producto cómodo y bien diseñado.
- Un comentario interesante bellamente caligrafiado; pues añade al valor del texto la belleza de su forma.
- Las bolsas de viaje, pueden ser bellas y a la vez terriblemente útiles.
- Un neceser bonito y bien organizado.
- Una clase impartida por un profesor que ama lo que enseña. Cuan hermoso y productivo resulta infundir amor por las cosas mientras se enseña.
- Los favores que nos prodigan extraños a los nada debemos y nada les debemos, la bondad cuando es gratuita es la virtud más bella.
- Cuantas bondades y hermosuras encontramos de nuevo en un amante que ha estado apartado mucho tiempo de nosotros.