Divagando…
Esta noche tengo la cabeza como las maracas de Antonio Machín y no me veo con fuerzas para terminar hoy el post que deje inconcluso ni de expresarme con total lucidez. Así que el post de hoy serán párrafos inconexos y sin ningún tipo de cohesión, ni estilística ni temática. Bueno, que no tienen demasiado sentido, son divagaciones en voz alta. Pero hoy es lo que hay…
“Siempre quise escribir una novela, empezaría con algo así como Aún recuerdo la primera vez que le ví… Durante mucho tiempo fui escribiendo mentalmente el primer capitulo y siempre trataba de una persona diferente…”
“Lo que realmente me exaspera de algunos de mis amantes es su optimismo. Cuando estoy con ellos pienso que me gustaría poder sentir tanto placer o al menos sentir realmente todo el deseo y la excitación que ellos parecen estar sintiendo. Es una cuestión de envidia o de falta de motivación. En fin, no sé… De todas maneras el excesivo interés por mi persona o demasiados halagos me abotargan y hacen que pierda rápidamente el interés…”
“Las drogas, es decir aquello que puede llegar a ser adictivo, es pequeñas dosis estimulan, en dosis mayores abotargan y en caso de consumo masivo acaban matando. ¿Pasará lo mismo con el deseo? ¿Lo poco lo estimula y lo mucho lo mata?.”
“Actualmente valoró más una buena sesión de sexo oral que una buena comida. Aún conozco un par de restaurantes que por unos cientos de euros logran colmar todos mis deseos y sin embargo apenas si he conseguido placer que se pueda catalogar como orgásmico cuando un hombre ataca mis bajos.”
“A veces creo que para ser feliz sólo necesitaría un buen fisioterapeuta, un buen abogado y un medico de cabecera francamente bueno y que me llevase muy bien con los tres, al menos lo suficiente como para poder ir con ellos a alguna exposición, salir a cenar fuera o tomar una copa y contarnos confidencias. Así tendría todas mis necesidades físicas y sociales cubiertas.”
“Desde luego los McDonalds y la Coca Cola son dos signos inequívocos de la democracia. Nadie toma una Coca Cola o un Whopper mejor por tener más dinero que otro. Eso realmente es democracia, que lo que puedas conseguir en la vida no dependa de cuanto dinero llevas en tu bolsillo.”
Tensión sexual no resuelta (II)
Hay momentos en los que la TSNR puede ser más acusada que en otros, sobre todo en la adolescencia. Esta etapa esta plagada de dudas y la TSNR sólo viene a acentuarlas. Entre las principales dudad que suelen surgir está la falta de confianza en uno mismo, el miedo al rechazo, la posibilidad de ser motivo de burla así como la falta de conocimiento o control de las propias pulsiones sexuales.
La TSNR no tiene una duración estricta, pero normalmente acaba si B acepta dentro de un tiempo prudencial o A se acaba aburriendo de la falta de resultados, aunque en algunos casos puede degenerar en conductas patológicas que rayan lo obsesivo, sobre todo si actitud de B es incitadora y cortante a la vez.
Como ya he referido el hecho de que la parte B consiga ciertas cotas de poder sobre A hace que B en un momento determinada decida abusar de su poder. En estos casos el buen juicio y el valor de la presa son los que nos darán las directrices para mantener nuestra postura o claudicar y pasar a otro tema.
[POST INCONCLUSO]
Tensión sexual no resuelta (I)
La TSNR además de ser uno de los ingredientes más utilizados para mantener nuestra atención en las teleseries resulta tremendamente interesante en las parejas reales.
Posiblemente todos tengamos alguna tensión de esas no resuelta y que de una manera u otra nos alegra o nos jode la vida.
Siempre que dos personas A y B se relacionan surgen una serie de deseos. Entonces, una de ellas toma la iniciativa v. g. A. En ese momento es B quien maneja la situación.
YA TENEMOS LA TENSIÓN SERVIDA Y A LOS CONTRINCANTES EN EL CAMPO DE JUEGO.
Normalmente se establece un intercambio de información entre A y B. Normalmente A se sentirá inseguro y realiza una serie de ataques y retiradas, mientras que B comienza a tomar conciencia de su poder. Cuando B considera que ya tiene la información necesaria se procede a la copula.
Por otra parte esta el factor tiempo, si B decide mantener la distancia aumenta su control de la situación y la incertidumbre de A se incrementa. Normalmente a mayor dificultad mayor valor otorgamos a la consecución del acto. El incremento de poder por parte de B puede acabar produciendo adicción y en ese caso hablaríamos de personas adictas al romance que prolongan o dejan en punto muerto la TSNR.
En nuestra vida todos pasamos por A o B en más de una ocasión y sometemos o nos vemos sometidos por el deseo.
Políticamente correcto
Creo que de un tiempo a esta parte todo y todos tendemos a ser políticamente correctos. No sé muy bien porqué pero parece que cada vez medimos más nuestras palabras. Por ello cada día usamos más eufemismos y antes de abrir la boca pensamos en las posibles implicaciones que puedan tener nuestras palabras, lo cual nos lleva a más de una duda o indecisión a la hora de elegir nuestro vocabulario. A su vez también medimos milimétricamente las declaraciones de los demás. ¿Acabaremos hablando con total libertad sólo exactamente como Aznar con el catalán?
¿Porqué somos tan asquerosamente “políticamente correctos” al menos verbalmente? ¿Estaremos más concienciados de la realidad social circundante? ¿Es una cuestión de respeto hacia las minorías? ¿Es una tendencia política que debamos interiorizar?
Desde luego no soy capaz de imaginarme a Loquillo sacando el single “La mataré” ahora mismo, supongo que si él u otro artista actual dijese algo parecido en una canción un numero indeterminado de colectivos se lo comerían a bocados. En un mundo en el que los enanos no pueden llover del cielo sentaría muy mal escuchar “sólo quiero matarla, a punta de navaja, besándola una vez más”.
Personalmente, creo que las cosas se están empezando a pasar de castaño oscuro. Creo que respetar la libertad ajena es algo que supera la esfera lingüística y precisamente la gente o asociaciones “políticamente correctas” no suelen pasar de condenar usos lingüísticos o creerse garante de los derechos de determinadas personas, lo cual choca frontalmente contra las libertades de los individuos concretos. En el caso de los actores enanos, supongo que será un flaco favor que alguna asociación de discapacitados decida por ellos, anulando sus libertades individuales y su capacidad de trabajar en según que anuncios.
Los amores en verano
Los amores en verano tienen un color, un sabor, un tacto, mmmmmm, especial. Son enamoramientos y amores que se producen cuando dejamos de lado muestras obligaciones y podemos pensar que estamos en un paréntesis. Podemos ser más naturales y conoce a alguien más o menos en nuestra onda. En los amores de estío la duración no es algo que te plantees, solo importa, el aquí y ahora, el momento, pasarlo bien, compartir experiencias. Por ello las grandes cuestiones de la vida no son un lastre y precisamente por su carácter temporal se minimizan las broncas y los malos rollos.
Son amores fresquitos, pasionales, en lo que no hay un mañana, por lo que hemos de darlo todo hoy. No obstante no quiero hacer mala prense de ellos. Mucha gente conoció a su actual pareja precisamente una relación de este tipo y bueno, sin pensarlo siguen juntos; aunque esto no sea una norma general.
En la cama los amores de verano tienden a ser maratonianos, llenos de amarrucos, besos, mimos. Largas siestas escondiéndonos del sol, durmiendo, haciendo el amor, mezclándote y separándote de tu pareja. Sudando, frotando un cuerpo contra otro, hasta que la atmósfera es irrespirable y estamos empapados de sudor propio y ajeno, los olores de los sexos se entremezclan. La pereza y la lujuria se dan la mano.
Desde luego, aunque el verano es bastante caluroso, nunca viene de más tener a alguien que nos ayude a quemar la noche o para compartir las siestas.
Así que aunque ni las vacaciones no duren para siempre ni el amor para toda la vida, lo mejor es disfrutar, soportar el calor como mejor podamos, abstraernos de nuestras obligaciones y hasta de nosotros mismos y caer o en los brazos de un amante veraniego.
Verano fresquito
Bueno, ya ha llegado el verano, Así que a partir de ahora en este edificio que en otro tiempo fue un palacio decimonónico, reconvertido en un lujoso loft, se servirá te frío con menta y granizados de jazmín.
Y os prometo entradas fresquitas y refrescantes para poder olvidarnos de las penurias que se pasan al sol a las tres de la tarde.
Yo ya he comenzado mi tratamiento fresquito, mucha fruta, mucho gazpacho y mucha lectura de verano, de Terenci Moix y sus delirios erótico festivos a Pió Baroja, que aunque trata de ser muy idealista siempre le sale la vena folletinesca, y mucho veraneo, aunque no deje de trabajar ni de estudiar.
Yo, como decía Mecano, me monto Río de Janeiro en mi apartamentito y preparo mi teclado para entradas fresquitas…
Ante la visita del Papa
Nosotros no te esperamos.
Más información, el manifiesto os remito a:
Gente perfecta
Gracias a Dios o por desgracia conozco a mucha gente perfecta. Digo desgraciadamente, porqué me resulta imposible llegar a la suela del zapato de dichas personas, lo cual es un poco frustrante a veces. Pero he de reconocer que también tiene su punto positivo, ya que he aprendido pequeños trucos para poder saber estar a la altura o al menos parecerlo.
Antes de continuar he de decir que considero por perfección, claro. Me refiero a esas personas que son encantadoras y agradables en toda situación, que no se despeinan nunca y parece que no tienen ni un solo poro abierto, que siempre recuerdan los nombres, ocupaciones y aficiones de todos los invitados de una fiesta en la que al comenzar sólo conocían al anfitrión o logran iluminar un habitación entera con su sonrisa. Sí, existen personas a las que todo el mundo adora y para las que todo son parabienes, representaciones vivas de todos los valores de la sociedad y que nunca dejan de sorprendernos por ese halo de perfección que envuelve cada uno de sus actos.
Desde luego, esa perfección me es completamente ajena y sólo soy capaz de brillar de vez en cuando. En mi caso, casi siempre la luz se alterna con la oscuridad y esos periodos en los que soy capaz de lucir un traje blanco sin que se manche suelen acabar en lo contrario, es decir, periodos de total y absoluta oscuridad en los que no puedo ocultar las manchas que va dejando la vida. Porqué para bien o para mal la vida mancha, aunque existen personas por las que parece que toda esa suciedad resbala.
Yo, puedo ser una persona asquerosamente encantadora y muy convincente, pero me exige un trabajo increíble, por lo que no siempre ni con todo el mundo adopto esa forma de ser. Por ello, me sorprende muchísimo y me da una envidia increíble ver y constatar que realmente existe gente capaz de ser encantadora y perfecta a jornada completa.
Así que yo, queriendo creer, jejeje, seguiré observando el modus operandi de estas personas y esperando alcanzar el nirvana y llegar a parecerme una miqueta a tan adorables personas que gracias a Dios o por desgracia conozco.
T. (II)
Con T. aprendí muchas cosas y volví a descubrir lujos que hacia tiempo no practicaba. Con él pase muchos momentos agradables en las suites de lujo del Hotel Palace y en otros hoteles de cinco estrellas superior. Recordé que hay habitaciones más grandes que casa y siete almohadas para elegir el mejor de los sueños posibles y camas King Size, formato americano en Madrid. Redescubrí la de puertas que habré tener una tarjeta de crédito superior a la visa platino y lo bien que se viaja en primera clase.
También me di cuenta que de que el crédito ilimitado puede y suele acarrear deudas ilimitadas y que todos los lujos del mundo valen de poco si hay que gozarlos a escondidas, que las habitaciones equipadas con todos los gadgets de Bang & Olufsen y su cama gigante y sus siete almohadas valen poco cuando no tienes con quien compartirlas. Que cuando un viaje es una tapadera para poder ser libre, eso quiere decir que el resto del tiempo no eres tan libre.
Comprendí porque mis clientes necesitaban recurrir a mí. Necesitaban que otros ojos vieran todo lo que podían pagar, hasta donde podían despilfarrar. Necesitaban la complicidad de alguien, como yo necesito gritar que he vivido, estuve allí y lo que es mejor, hoy estoy aquí y me apetece contároslo…
Yo seré cien cronopios
Yo seré cien cronopios que canten al unísono y no dejen dormir a los famas ni a los esperanzas. Bailaré tregua y bailaré catala. Y en mi camino trataré de ayudar a los otros cronopios.
Porque cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.